Nuestros clientes compiten entre sí y la confidencialidad es parte del contrato. Lo que sí compartimos es el problema, la decisión técnica y el resultado.
ADN Vortex es nuestro propio producto. Partimos de un modelo de datos único para más de 1.200 protocolos distintos y una ingesta asíncrona que absorbe picos sin perder posiciones.
La operación se coordinaba por mensajería y una hoja de cálculo. Construimos el despacho, la trazabilidad de la guía y la prueba de entrega desde la app del conductor, integrado con su facturación.
El análisis era manual y el expediente viajaba en papel entre sucursales. Montamos el motor de reglas, la verificación documental y la trazabilidad completa de cada decisión.
Tienda física, tienda propia y marketplaces trabajaban con existencias distintas. Unificamos el inventario y el flujo de preparación en un solo sistema de órdenes.
La agenda vivía en tres sistemas y las autorizaciones se gestionaban por teléfono. Integramos la agenda, la admisión y la autorización en un flujo continuo.
El reporte de producción se consolidaba al día siguiente. Conectamos las líneas y construimos el tablero de piso con paros clasificados por causa raíz.
Las cifras provienen de la medición acordada con cada cliente al cierre del proyecto. Si necesitas referencias verificables para una decisión de compra, las coordinamos directamente con quien corresponda.
Cuéntanos el contexto y te mostramos cómo lo hemos resuelto antes.